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Los 5 errores más frecuentes en la contabilidad e-commerce

Índice
La mayoría de los errores contables en el comercio online no son errores de cálculo. Son huecos: cosas que no han pasado y que, precisamente por eso, no llaman la atención. Una cifra mal puesta acaba corrigiéndola alguien; un justificante que falta sigue faltando hasta que una inspección lo pide.
Los cinco errores siguientes aparecen en casi cualquier contabilidad e-commerce que se revisa por primera vez. Los cinco se pueden evitar, y ninguno exige más cuidado: exigen otra estructura.
Este artículo parte de la perspectiva alemana (GoBD, Abgabenordnung). Si vendes desde España, consulta con tu asesoría qué requisitos equivalentes aplica la Agencia Tributaria (AEAT).
1. Un archivo que no cumple las GoBD
El clásico: las facturas están en PDF en una carpeta o en el sistema de la tienda, y nadie ha comprobado si eso cumple los requisitos legales.
El § 146 AO (Código Tributario alemán) exige que los asientos se registren de forma individual, completa, correcta, puntual y ordenada. Las GoBD lo concretan en cinco requisitos con los que debe medirse cualquier archivo:
| Requisito | Lo que significa en la práctica |
|---|---|
| Trazabilidad | Cada operación está respaldada por un justificante, sin excepción |
| Puntualidad | Efectivo a diario, cobros no en efectivo como muy tarde en diez días |
| Exactitud | La operación refleja la realidad y está bien imputada |
| Inalterabilidad | Los datos registrados no se sobrescriben; las correcciones son anulaciones con referencia |
| Orden | Estructura sistemática, comprensible para un tercero, sin números de factura duplicados |
Cómo detectarlo: si una factura ya contabilizada se puede editar después en el sistema sin que quede rastro, no hay inalterabilidad. Es la infracción silenciosa más frecuente, porque un sistema de tienda ni siquiera se plantea la pregunta.
Qué ayuda: un archivo de solo lectura que guarde los cambios como versiones, más un verdadero cierre mensual con bloqueo de asientos. Sin bloqueo, la contabilidad sigue siendo modificable para siempre y, por tanto, atacable.
2. Códigos de IVA mal asignados
En la venta a distancia internacional, el tipo de IVA no depende del producto, sino del país de entrega. En cuanto entran en juego el OSS, las entregas intracomunitarias o los terceros países, surgen situaciones que una imputación genérica no recoge.
Casos típicos que salen mal:
- Tipo alemán aplicado a una venta a Francia, porque no se analizó la dirección de entrega
- Inversión del sujeto pasivo sin NIF-IVA verificado: la deuda tributaria se queda entonces en el vendedor, no en el comprador. El validador de número de IVA te lo responde en segundos
- 7 % en lugar de 19 % (tipos reducido y general alemanes) en cestas mixtas, porque el tipo se aplica por línea y no por pedido. En España, el mismo error se da con el 10 % o el 4 % frente al 21 %
- Ventas OSS en la declaración ordinaria de IVA, con lo que las dos declaraciones quedan mal (en España, las ventas OSS van en el Modelo 369, no en el Modelo 303)
Lo que cuesta: estos errores suelen descubrirse solo en una inspección, es decir, con intereses de varios años. Los fundamentos para separarlo bien están en el artículo sobre OSS e IOSS; la lógica de cálculo puedes comprobarla en la calculadora de IVA.
3. Pago, justificante y pedido no están conectados
Los pagos llegan por Stripe o PayPal, los justificantes están en la tienda o en Amazon, y entre medias no hay ninguna conexión. El resultado son dos tipos de registros huérfanos: justificantes sin contabilizar y cobros sin explicar.
El fondo del problema es que una liquidación nunca corresponde a un pedido. Es un saldo de ventas, comisiones, devoluciones y reservas retenidas. Si la contabilizas como una sola línea, declaras menos ventas de las reales y las comisiones nunca aparecen. Cómo resolverlo en cada proveedor lo explica el artículo sobre la contabilidad de proveedores de pago.
Cómo detectarlo: el control más sencillo es comparar cantidades. Pedidos según la tienda frente a justificantes en contabilidad, mes a mes. Si no coinciden, falta algo, aunque los totales cuadren por casualidad.
La conexión se rompe sobre todo en reembolsos, contracargos y tarjetas regalo. Cómo contabilizar estas operaciones lo muestra la guía contabilizar devoluciones, contracargos y tarjetas regalo.
4. Traslados de stock de Amazon que nadie ha visto
Si usas FBA con programas paneuropeos, no vendes solo desde un país. Amazon traslada por su cuenta existencias a almacenes en Polonia, Chequia, Francia o España, sin que haya habido ninguna venta.
A efectos fiscales son transferencias intracomunitarias de bienes: una entrega del vendedor a sí mismo que puede obligarle a registrarse a efectos de IVA en el país de destino. Importante: el OSS no cubre estos traslados. Quien se fía de él tiene un hueco que ni siquiera aparece en la declaración OSS.
Cómo detectarlo: en el informe de Amazon aparecen movimientos sin un pedido asociado. Si nunca los has visto, probablemente nunca los has buscado. El artículo sobre la contabilidad de Amazon FBA y multi-marketplace entra en detalle en los programas afectados.
5. Exportaciones manuales con Excel
El quinto error no es un error concreto, sino una fuente de errores: exportar uno a uno los datos de Amazon, Shopify, PayPal y la herramienta de facturación y juntarlos en hojas de cálculo.
El problema no es el trabajo: es que cada paso manual intermedio es un punto en el que algo se puede perder sin generar ningún mensaje de error. Una columna mal ordenada, un número con formato de texto, una fila cortada al copiar: la exportación pasa, el archivo parece correcto y el error aparece meses después como una diferencia que ya nadie sabe explicar.
Por cierto, los errores de formato más frecuentes en la importación a DATEV son conocidos y se pueden comprobar: la checklist de errores EXTF y el validador de exportación DATEV los detectan antes de que el archivo llegue a la asesoría.
Estos errores tienen una causa común
Cuatro de los cinco errores nacen en el mismo sitio: allí donde los datos pasan de un sistema a otro sin que nadie compruebe si han llegado completos. Por eso sirve de tan poco poner más cuidado: el hueco no se produce mientras se trabaja, sino entre dos pasos de trabajo.
Si quieres saber en qué punto concreto se atasca tu negocio, la puntuación de contabilidad e-commerce te da una valoración en unos tres minutos. Y si quieres poner cifra a lo que cuesta la variante manual, la calculadora de coste de la contabilidad te da un orden de magnitud.
KudTax trabaja justo en estas transiciones: descarga automáticamente justificantes y transacciones en lugar de exportarlos, asigna los pagos a los pedidos, deduce el tipo de IVA y el país de tributación de la dirección de entrega y reconoce los movimientos de stock como tales. Lo que no encaja en ninguna regla no se adivina, sino que se presenta como propuesta. Después, los asientos llegan a tu asesoría: exportación según el PGC para a3, Sage, Holded o Contasol, o DATEV.
Aun así, el resumen más honesto es este: ninguno de los cinco errores es un problema de software. Son problemas de proceso, y el software solo ayuda porque obliga a seguir el proceso.
Siguientes pasos
Muchos de estos errores nacen al teclear los datos a mano. KudTax obtiene los datos directamente de tus canales de venta y los concilia.